lunes, 25 de julio de 2011

Empezando, que no es poco

Hola, buenas noches.

Empecemos por el principio. Me presento. Soy Javier Rodríguez Camarma. Normalmente, la mayor parte de la gente me conoce por Camarma, otra parte me llama Javi; Javier es lo que escucho cuando hay enfado de por medio o la he liado. Ultimamente ansío que al coger el teléfono me llamen Javier Rodríguez, pero ciertamente lo que más escucho es una de "señor, nos da la pelota" cuando paso por el parque del barrio (será que me hago mayor).

Soy de Móstoles. Antes solía decir: "Sangre mostoleña, corazón de Cabanillas y alma gaditana", pero llevo bastante tiempo peleado con el sur, así que digamos que lo que soy me lo enseñaron en Cabanillas y lo he perfeccionado por Móstoles, con muchas ayudas.

¿Cómo soy?. Hace tiempo me describieron como "Cabeza fría, corazón caliente y mano un poco larga". Y bien cierto que es. Pienso demasiado, busco todos los posibles casos para cualquier cosa, desde lo más insignificante hasta lo más transcendental, y cuando llega el momento de hacerlo, me da por improvisar; hago caso omiso a todo lo que dictó la cabeza. Sobre la última parte, no la voy a justificar ni explicar, que cada una saque sus propias conclusiones y piense lo que quiera, yo seguiré siendo el mismo.

¿A qué me dedico?. Hubo un tiempo que mi vida giraba a 3,05 metros de altura, una mala frenada me obligo, entre otras muchas cosas, a variar un poco el discurso y tomármelo como un bonito entretenimiento y pasado el tiempo ese entretenimiento se rompió y viene a la memoria y a los dolores muy frecuentemente. Entonces el rumbo cambió, la competencia, en ocasiones desleal; la competitividad, el esfuerzo, las noches sin dormir, los golpes, las torceduras... todo ello por la postproducción. Vamos, mismas características, mundos diferentes. Ahhh, soy ingeniero, que es un dato que ya se explicará.

Si me preguntas por ello, te diré que lo mío es el sonido, a pesar de no saber música, y añadiré que también es necesaria la imagen (abogaré por la igualdad). Y en esas estamos, enganchados a esta droga, que como todas es muy cara, te engancha y en muchas ocasiones te juega malas pasadas, pero que ni por esas, dejas de consumir.

¿Motivos?. Realmente tengo mis motivos, pero tan sólo voy a decir que creo que, ahora que me estoy socializando, es bueno tener en un sólo sitio todo lo que se me pasa por esta cabeza y este corazón escribe.

Sin más me despido.

Capa, espada y sombrero

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